Hoy es el primer lunes del 2016 y vamos a empezarlo con fuerza!! Estoy segura de que será un gran año para todos, lleno de proyectos, mucho amor e ilusión.
Desde hace varios años, en las celebraciones (léase comilonas) familiares que solemos hacer, nunca falla el sorbete de limón o mandarina. Antes, tenía que esperar a tener una boda para catarlo, pero desde que descubrimos la receta, cualquier excusa es buena para disfrutarlo. Es de lo más digestivo y hace que la transición del pescado a la carne sea más fácil, incluso cuando no hay varios platos lo tomamos antes del postre (o con el postre directamente) y es que... ¡A golosos no nos gana nadie!
